[ FIBRA ÓPTICA ]
Cables universales


Miguel Ángel matesanz de Optral, S.A.

Como su nombre indica, un cable universal es aquel que puede ser aplicado de forma general, es decir tanto en entornos exteriores como interiores

Dado que en el mercado se encuentran diferentes tipos de cables de aplicación universal, surge la pregunta de por que entonces son necesarios los cables de interior y de exterior.

El objetivo de este artículo es clarificar el porqué todos ellos coexisten, y que hay razones de tipo técnico y económico que hacen necesario evaluar en cada caso la necesidad de utilizar un cable universal solamente, o cables diferentes según el tramo sea exterior o interior.

Redes de área extensa/planta exterior

El principal objetivo al diseñar un cable es el de proteger las fibras de su entorno, de la fatiga a la que las condiciones ambientales las someterán durante su vida útil, y de los esfuerzos, a menudo muy duros, de instalación.

Durante el proceso de selección, deberemos evaluar factores como el peso, el coeficiente de fricción, el diámetro, el radio de curvatura y la rigidez, entre otros.

Consideremos las condiciones generales de las redes de área extensa, donde:

1. Las distancias a conectar son muy grandes y por lo tanto los tramos muy largos.

2. Se utiliza fibra monomodo que siempre se termina con un empalme.

3. Las atenuaciones deben ser mantenidas siempre al mínimo, sean cuales sean las condiciones.

La utilización de cables universales no tiene demasiado sentido.

Las construcciones holgadas en sus múltiples variantes son prácticamente las únicas que se utilizan.

Si en el futuro, en estas redes, como es posible e incluso probable, llegan a utilizarse cables semiajustados, lo será por una cuestión de precios o para reducir peso y diámetro, no por su condición de universales. Pero, por ahora, los cables más utilizados son los holgados ya sea con las fibras dispuestas en un solo tubo, en múltiples tubos cableados entre sí, o con las fibras dispuestas sobre un elemento central ranurado.

Cuando se trata de cables de gran número de fibras, estas construcciones son las más económicas, densas y compactas y no tiene sentido el promover el uso de cables universales.


Figura 2

Redes de área local

Hace unos años, cuando los cables ópticos sólo se utilizaban en planta externa, los diseños se orientaban a proteger las fibras de la humedad, de variaciones térmicas importantes y otros factores igualmente críticos habituales en exteriores.

Estos cables cuando eran instalados en interiores provocaban al instalador innumerables molestias, pues su diseño y los materiales utilizados no eran en absoluto apropiados para su empleo las en el interior de edificios.

Al incrementarse el consumo de cables para interior, hubo que diseñar nuevos cables que fueron, como era de esperar, radicalmente distintos a los de planta externa y por lo tanto inadecuados para tales aplicaciones.

Pareció claro entonces que los cables de exteriores, fabricados a partir de fibras protegidas por un tubo relleno de gel, cableadas alrededor de un elemento muy rígido, impregnadas de nuevo de gel, cubiertas con polietileno duro, blindadas con elementos metálicos, etc, se instalaban en todos los lugares con la única excepción del interior de los edificios, donde se instalaban cables con fibras recubiertas de forma ajustada, de menor peso y diámetro, más flexibles, libres de gel, mucho más fáciles de manipular, tender y conectorizar.

Además, en estos cables se podían utilizar materiales resistentes al fuego, con baja emisión de humos y libres de halógenos.

Si bien la situación, desde un punto de vista técnico, era satisfactoria, podía mejorarse. Un nuevo tipo de cable apareció entonces, el CDAD. Se trataba de un cable que resistía sin problemas cambios de temperatura importante, permanecía inalterado en ambientes de gran humedad y resistía sin deteriorarse grandes solicitaciones mecánicas, siendo al mismo tiempo muy flexible, compacto y ligero. Además su comportamiento ante el fuego era mejor al de los cables típicos de interiores. Gracias a estas cualidades podía ser instalado indistintamente en exteriores e interiores.

Los instaladores, acostumbrados a los problemas de los cables típicos de exterior, quedaron encantados con este modelo, que empezó a utilizarse masivamente desplazando a los cables de estructura holgada en troncales de campus y enlaces entre edificios.

Ante este éxito muchos fabricantes que diferenciaban claramente sus tipos para interiores de los de exteriores, comenzaron a lanzar cables universales, al igual que el CDAD

En el gráfico (ver Figura 1) siguiente podemos ver cual es la situación hoy y cual era hace unos años:

Las porciones negras de las barras representan los cables de exterior, las naranja los de interior. Con ello queremos significar que hace unos años cualquier aplicación quedaba en una categoría u otra. En la actualidad, representada en la barra inferior, vemos que un importante porcentaje de aplicaciones, tanto de exterior como de interior, son cubiertas por cables universales, barra gris.

En las redes locales distinguimos cuatro niveles de cableado (ver la figura 2):

1. Campus

2. Vertical

3. Horizontal

4. Conexión de terminal

En un cableado convencional deberíamos instalar un cable de exterior para los tramos de campus y un cable de interior para los verticales y horizontales.

Empleando, por ejemplo, CDAD, no nos hará falta ningún otro cable más, pues, desde el repartidor principal, los tramos conectarán con los repartidores de cada edificio sin necesidad de realizar bypass de exterior a interior (imprescindible sino se utiliza CDAD u otro tipo de cable universal).

Si se quisiera, los cables podrían incluso llegar hasta los repartidores de planta, ahorrándonos también el repartidor principal, o incluso conectar directamente a los equipos, como se ve en las Figuras 3 y 4, ahorrando así numerosos empalmes, pigtails y horas de trabajo. Además de estas ventajas, la red será más fácil de mantener y mucho más segura.

Holgado versus ajustado

Los cables universales pueden ser de estructura holgada o ajustada.

Los de estructura holgada si bien no llevan gel en el exterior de los tubos, si lo llevan en su interior, por lo que, aunque estén construidos con materiales libres de halógenos y retardantes a la llama son menos apropiados para interior que los de estructura ajustada.

Otro problema que presentan los cables holgados y que se presenta a menudo en el interior de edificios es el de la migración axial.

Por último los cables holgados son más engorrosos de instalar, sus radios de curvatura son críticos, y no se pueden conectorizar directamente.

Por estas razones creemos que sólo los cables con recubrimiento secundario ajustado pueden ser considerados universales, ya que se comportan igual que los holgados en el exterior y su empleo es más seguro y cómodos en interior.

Conclusiones

1. Los cables universales no sustituyen a los de exterior, son una opción más.

2. Los cables universales son muy ventajosos y su utilización en redes de área local es más y más provechosa cuanto más cortas sean las tiradas exteriores en relación a las interiores.

3. Los cables universales a base de fibras con recubrimiento secundario ajustado presentan numerosas desventajas con respecto a los que cuentan con fibras protegidas con recubrimiento secundario ajustado.


Figura 1







Figura 4







Figura 5



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